Las tortas fritas son masas simples de harina, agua o leche y grasa (o manteca), fritas en abundante aceite o grasa hasta dorarse, con un corte característico en el centro. Su origen se remonta al kreppel alemán, que llegó a Sudamérica con la colonización europea y se arraigó en Argentina y Uruguay hasta volverse un clásico propio.
En Argentina, y especialmente en el campo patagónico, adquirieron identidad propia gracias a la vida gaucha: una preparación simple, barata y rendidora, hecha con lo que hubiera a mano —harina, agua y grasa del ganado—. La tradición de hacerlas en los días de lluvia viene de esa misma lógica campestre: se dice que los gauchos aprovechaban el agua de lluvia recolectada para amasar. Se comen recién hechas, espolvoreadas con azúcar o sal, y son un acompañamiento clásico del mate o el café con leche en las tardes de mal tiempo.
¿De dónde vienen las tortas fritas?
Su origen se remonta al kreppel alemán, que llegó con la colonización europea y se convirtió en un clásico propio de Argentina y Uruguay.
¿Por qué se comen los días de lluvia?
Es una tradición del campo: se dice que los gauchos aprovechaban el agua de lluvia recolectada para amasar la masa.
¿Qué ingredientes lleva la receta clásica?
Harina, agua, grasa o manteca y una pizca de sal; las versiones de campo usan grasa derretida tanto en la masa como para freír.
¿Se comen dulces o saladas?
Ambas versiones existen: espolvoreadas con azúcar, o simplemente con sal, según la región y la costumbre familiar.
¿Con qué se acompañan tradicionalmente?
Con mate o café con leche, como parte de la merienda.
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