
Aristonectes quiriquinensis
Argentina · Tierra del Fuego · Cretácico Tardío
Los plesiosaurios son quizás los reptiles marinos más icónicos del Mesozoico. La Patagonia y el extremo sur de Sudamérica han entregado algunos de los ejemplares más completos del mundo. En Tierra del Fuego, en la Formación Cerro Dorotea, se han hallado restos de Aristonectes, un plesiosaurio de cuello corto y cabeza grande que habitó los mares del fin del mundo.
A diferencia de la imagen popular del 'Monstruo del Lago Ness' (cuello largo, cabeza pequeña), el Aristonectes pertenecía al grupo de los polikotylosaurios: cuello relativamente corto, mandíbulas largas con numerosos dientes pequeños perfectos para atrapar peces y cefalópodos. Podía medir entre 6 y 10 metros.
Los yacimientos marinos del extremo sur de Patagonia son únicos porque corresponden al mar que existió en el Polo Sur durante el Cretácico — un oceáno polar cálido que nada tiene que ver con la Antártida actual. Estas condiciones permitieron una biodiversidad marina excepcional que los geólogos y paleontólogos siguen descubriendo.
¿El plesiosaurio es el 'Monstruo del Lago Ness'?
El Monstruo del Lago Ness es un criptido sin evidencia científica. La imagen popular del 'Nessie' (cuello largo, cuerpo grande) se basa en plesiosaurios de cuello largo como el Elasmosaurus. Sin embargo, los plesiosaurios se extinguieron hace 66 millones de años y no podían vivir en agua dulce fría.
¿Por qué hay fósiles marinos en la Patagonia terrestre?
Durante el Cretácico, el nivel del mar era mucho más alto y un mar interior epicontinental cubría partes de lo que hoy es la Patagonia. Cuando ese mar se retiró, dejó sedimentos marinos con fósiles de reptiles, moluscos y peces que hoy emergen en la superficie terrestre.
Taniwhasaurus oweni
Cretácico Tardío
Tierra del Fuego
Argentina
-54.8000°, -68.3000°
Museo del Fin del Mundo, Ushuaia